El caso Highsmith es el más dramático en la historia del IP fotográfico: una artista que hizo todo bien, que documentó América durante décadas, que donó su obra generosamente al dominio público — y que terminó siendo facturada por una corporación que indexó sus fotos y las convirtió en producto.
Getty Images indexó las fotografías de Highsmith de la Biblioteca del Congreso, les asignó números de licencia propios, y comenzó a cobrar por su uso. Highsmith no recibió ningún ingreso. Y cuando usó una de sus propias fotografías en su sitio web, recibió un aviso de infracción de Getty.
Le cobraron por usar sus propias fotos. No porque la ley estuviera de su lado — sino porque Getty tenía la infraestructura de registro y ella no.— El caso Highsmith vs. Getty, 2016
Lo que Highsmith necesitaba era exactamente lo que no tenía: un registro de autoría que precediera a la distribución, inmutable y verificable, que ninguna plataforma agregadora pudiera disputar. Un timestamp anterior al de Getty.
Los fotógrafos latinoamericanos enfrentan una versión de este problema todos los días. Imágenes indexadas sin permiso, usadas en medios sin crédito, relicenciadas por agencias. MANNA registra cada imagen on-chain en el momento de la exportación. La autoría es indisputable.
La diferencia entre cobrar por hacer y cobrar por existir.
Highsmith fotografía América durante décadas. Dona 100,000 imágenes a la Biblioteca del Congreso.
Getty descubre el archivo, indexa las imágenes, les asigna licencias y empieza a cobrar.
Highsmith recibe una factura de Getty por usar su propia foto. El absurdo hecho realidad.
Demanda por $1,000M. Desestimada por tecnicismos. Sin IP previo registrado, la batalla es casi imposible.
Tres pasos para que tu obra deje de ser de alguien más.
Registra cada imagen en el momento de la exportación.
Timestamp on-chain anterior a cualquier plataforma. Ningún Getty puede disputar un registro que precede a su indexación.
Controla la distribución sin perder la autoría.
Puedes compartir libremente y aun así tener propiedad probada. La donación de Highsmith no fue el error — no tener registro previo sí.
Regalías por cada licencia de uso.
Cada vez que tu imagen se usa comercialmente, hay una licencia que pagar. Automática. Sin intermediarios.